Mi historia
Hay algo que me ha acompañado toda la vida: la necesidad de comprender.
Desde que tengo memoria me he preguntado por qué nos pasa lo que nos pasa. Me resulta antinatural separar a las personas en cuerpo, mente y emociones, como si fueran compartimentos estancos. Para mí, todo está conectado.
Esa búsqueda me llevó a explorar distintos caminos de autoconocimiento que en mayor o menor medida me han ayudado a comprender muchas partes de mí misma y a dar sentido a aspectos de mi historia que antes no entendía del todo. Pero seguía sintiendo que faltaban piezas por encajar.
Con la Descodificación Biológica, algo hizo clic, marcó un antes y un después. Encontré una mirada que me permitía relacionar síntomas, emociones, experiencias vividas y dinámicas familiares dentro de una misma comprensión. Fue como llegar a casa.
Desde entonces continúo estudiando, observando y aprendiendo y sigo fascinándome al descubrir cómo, cuando entendemos lo que estamos viviendo, aparecen nuevas posibilidades para relacionarnos con ello de una forma diferente.
Hoy acompaño a otras personas desde esa misma mirada: con escucha, sensibilidad y respeto por su propio proceso, ayudándolas a encontrar sentido allí donde antes solo había confusión, bloqueo o sufrimiento.
